martes 7 de septiembre de 2010

Vuelve a Empezar. Por Ana del Pino

Quiero dedicar esta entrada a una persona muy especial, que aún no se ha dado cuenta de su potencial para ser feliz.


Parecía que todo había terminado, contabas con un final feliz para este proceso… y vuelta a empezar.


A veces las cosas no se resuelven como esperamos y en el camino hacia la aceptación de que nuestro trabajo ha sido en vano, muchos nos frustramos, otros maldecimos y la mayoría “se resigna”.


Si el final es la resignación, la posibilidad de aventurarnos en un verdadero final feliz se apaga, y nos conformamos con compadecernos a nosotros mismos y a los que comparten nuestra vida.


Creo que la resignación es una de las enemigas de la creatividad. Resignarte es apagar tu fuente de fuerza, es anular el empuje del corazón y en consecuencia, es hacer que las ideas no fluyan.


Resignación es lo que en muchas empresas se aventuran a utilizar como arma frente a su inercia. Es fácil argumentar que ya no hay nada que hacer, y permanecer en un estado confuso, hasta que las repercusiones en la productividad provocan una mirada crítica a “cómo se están haciendo las cosas”.

En los convulsos momentos en los que nos encontramos, manifestamos la necesidad de incrementar la productividad, de ser más rentables… pero nos permitimos “resignarnos” frente a lo que nos ocurre.


Nuestra vida personal no es diferente, la resignación frente a aquella relación que no siguió adelante, aquella persona amada a la que no podemos ayudar, las exigencias que nunca podremos alcanzar…detrás siempre están el desánimo y la inercia, de la mano.


Intentar que la resignación no aparezca se aleja del camino fácil, y también por ello es el más elegido pero… ¿De qué forma estamos contribuyendo a la sociedad? ¿Qué modelos de comportamiento estamos creando para nuestros hijos? ¿Hacia dónde conduce esta inercia?


Si no podemos encontrar respuestas satisfactorias a estas preguntas, ya nos habremos dado cuenta de que frente al desánimo sólo nos queda luchar.

3 comentarios:

  1. Si la resignación es la aceptación de la adversidad,es sólo un primer paso. Pero falta el segundo y más importante "intentar transformar esa adversidad en aprendizaje" y aquí la pura resigfnación cojea...

    Un abrazo

    ResponderSuprimir
  2. El pasado jueves, tuve el placer de asistir a su conferencia en el CIOMIJAS. No me quedé indiferente ante sus palabras. Gracias por la esencia, tan mágica y tan real, de ellas.
    Tengo en el altar de mi religión la creatividad, junto con el sacrificio y el continuo "Plan estratégico".
    ¿ La resignación? El cáncer de la sociedad, donde todo ente va aborregado por un camino hacia un fin incierto, y donde unos cuantos, abanderando la creatividad y el sacrificio, se adentran en tierras desconocidas que conducen a la felicidad, al éxito y a la satisfacción.
    Gracias de nuevo. Le invito a adentrarse en mis "Diminutas Reflexiones".

    Un placer. Seguiré su blog con gran interés.

    Andrea Santana. Málaga

    ResponderSuprimir
  3. Muchas gracias Andrea. Fue un placer conocerte. Me adentraré en "Diminutas Reflexiones". Estoy convencida de que me gustará.

    Ana

    ResponderSuprimir